El INSST publica un documento técnico que recopila y analiza la evidencia científica disponible sobre la relación entre los factores de riesgo psicosocial y la salud mental del personal sanitario.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como el “completo estado de bienestar físico, psicológico y social”, y la salud mental como un “estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones norma les de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a la comunidad”.
Así pues, el concepto de salud es inseparable de su dimensión mental y, por ello, la prevención de riesgos laborales también aspira a evitar o disminuir los riesgos derivados del trabajo que puedan suponer un deterioro de este componente de la salud.
La salud mental como concepto no debe limitarse únicamente a los trastornos mentales o psicopatologías diagnosticables a nivel clínico. Aunque no produzcan niveles clínicos basados en diagnósticos precisos, unas condiciones de trabajo deficientes pueden generar cambios perniciosos de carácter cognitivo, afectivo o conductual, perjudicando igualmente la salud mental de la población trabajadora.
En concreto, el documento expone el conocimiento actual en torno a los riesgos psicosociales a los que está expuesto el personal sanitario y examina sus repercusiones sobre la salud mental, tal y como ha sido documentado en la literatura científica.
En este contexto, la adecuada gestión de los riesgos psicosociales en el ámbito sanitario no solo resulta clave para prevenir el deterioro de la salud mental de los y las profesionales, sino que también contribuye a garantizar una atención asistencial de calidad, en beneficio de toda la población.

