En el día mundial para la prevención del suicidio, el sindicato insta al Congreso a aprobar la nueva ley y que las empresas negocien protocolos de prevención en el ámbito laboral. Además, urge actualizar el listado de enfermedades profesionales que reconozcan los problemas de salud mental de la clase trabajadora.
El suicidio supone un problema de salud pública de primera magnitud en nuestro país y también a nivel global. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año más de 700.000 personas pierden la vida por suicidio en el mundo.
En nuestro país, en el año 2025 y según datos provisionales del INE, se produjeron 3.808 muertes por suicidio y, aunque este dato supone un descenso de 3,7% con respecto a 2024, son cifras terribles ante las cuales nuestra sociedad, debería reaccionar.
Además de un problema de salud pública, el suicidio es también un problema de salud laboral. Resulta difícil cuantificar con precisión cuál es el alcance y la magnitud en los centros de trabajo ya que solo algunos casos se conocen por la prensa o acuden a los tribunales.

